Tu mayor miedo NO es arruinarte


...Es seguir en la cima dentro de 15 años, levantarte un día, y darte cuenta de que no eres feliz.

Lo que vas a leer está dirigido a mujeres de entre 33 y 55 años que tras mucho trabajo han conseguido: una carrera potente, una empresa propia, estabilidad económica y reconocimiento. Mujeres fuertes, pero cansadas, que quieren un cambio.

Porque

Si anhelas una vida en la que te sientes…

Más auténticasin máscaras.

Más libresin disculparte por serlo .


Más poderosa y magnéticasin tener que vestir tacones carmín.

Y más atractiva para los hombres, socios, amigos, clientes, para ti misma — sin tener que pretender que eres indestructible, perfecta, que estás en absoluto control y que todo en tu vida es digno de salir en una revista de celebridades porque todos dependen de ti y tú de nadie (ya que pocos te escuchan y muchos te admiran)…

Sotavento.
Porque aquí encontrarás una puerta directa hacia lo que buscas.

Mi nombre es Mirosa y…

Desde hace 10 años me he centrado por completo en ayudar a mujeres de alto rendimiento (directivas, CEOs, emprendedoras, líderes de equipo, médicos, deportistas, líderes de organizaciones deportivas o empresarias) a dejar de repetir patrones rotos para que alcancen su máximo potencial.

Desde 2015 hasta ahora, habré ayudado alrededor de 800 mujeres a construir mejores relaciones interpersonales, aumentar su autoestima y seguridad personal, y a disfrutar de lo que es suyo (por ejemplo, su dinero) sin sentirse poco más que criminales o indignas por usarlo.

¿Por qué me dedico a ello en vez de entrenar delfines en algún zoo?

*Hay lista de espera.

Porque a mis 14 años me obsesioné con la mente humana. No por curiosidad. Por supervivencia.

Entre mi infancia y mi adolescencia viví 3 experiencias traumáticas que estuvieron apunto de romperme como si fuera una muñeca de porcelana.

Para superarlas…

No solo empecé a beberme todos los libros que pude sobre psicología, neurociencia y sociología para comprender lo que me pasaba y por qué.

Devorando con los ojos grandes libros que seguramente hayas leído tú misma o escuchado como Inteligencia Emocional de Daniel Goleman o Pensar rápido, Pensar despacio de Daniel Kahneman… sino libros menos conocidos como: El hombre que confudió a su mujer por un sombrero de Oliver Sacks, El error de Descartes de Antonio Damasio (que habla de lo esenciales que son las emociones para la toma de decisiones)… y El Punto Clave de Malcolm Gladwell.

No hablemos de todo lo que leí de Gustav Carl Jung y otros como Carl Rogers.
Pero eso no me curó. Me dió entendimiento.

Lógicamente, a medida que crecía, tuve que aprender a sanar mis heridas de la niñez.

Y tuve que aprender a invitar a la puerta a mis pensamientos negativos, auto-exigencias, perfeccionismos, autosabotajes continuos y miedos a opinar, ser, estar o defraudar.

En definitiva, decidí cruzar las brasas para obtener lo que quizás tú buscas hoy:



 

Una vida que te llena por dentro.


 

Una en la que tu pasado no controla tu presente.



 

Ni en la que tu futuro murere a manos de tus faltas de hoy.

Porque si algo me ha enseñado la vida es que todas tenemos el derecho y la obligación de reclamar nuestro espacio emocional sin sentirnos culpables por ello. No tienes que justificarte ante nadie. Ni tú, ni yo. Y no lo digo como un mensaje de psicología positiva. No soy hippie. Lo digo porque es uno de los requisitos para dejar de sufrir en nuestras propias cabezas. Porque puedes ser brillante, deseada, influyente, magnética y auténtica… sin cargar con la mochila del juicio ajeno, ya sea femenino, masculino, o interno.
Es posible.

*+800 mujeres han transformado su vida tras contactar. Hay lista de espera.

¿Por qué te cuento esto?

Porque es importante que sepas que a diferencia de muchos coaches, terapeutas e hipnoterapeutas… yo no me limito a desempeñar mi rol porque una musa me visitó y me dijo que esa sería mi vocación.

Lo hago porque caí al vacío 3 veces. 


Y tuve que elegir entre levantarme herida o quedarme en el piso llorando. Y aprendí mucho más en esas experiencias sobre psicología, autoayuda y “reparaciones emocionales” que en cualquier aula.

Yo conozco el dolor profundo que se sufre cuando te sientes sola.
Cuando te sientes vulnerable e incomprendida, pero finges fortaleza.
Cuando tu pasado tira de ti y no sabes si algún día podrás dejarlo atrás.
Cuando vas a psicólogos o lees libros de Deepak Chopra y no te ayudan lo suficiente.

Por tanto, ahora no solo hablo desde la autoridad que me otorga tocar fondo y superarlo. Algo en lo que muchas se rinden. Sino que, además, lo complemento con todo lo que sé sobre la mente humana…

(Que es más de lo que quizás creas si te paras a pensar que sentí curiosidad por la psique humana desde casi mis 10 años. Llegando a descubrir, por ejemplo, la neuroplasticidad y los sistemas de recompensa del cerebro mucho antes de pisar la universidad. Además, de la sabiduría adicional que he ganado a través de varios Másters, MBAs y conferencias privadas que he dado para altos cargos de empresas de mi confianza).

¿Qué herramientas uso para ayudar a mis clientas?

– Hipnosis Clínica Avanzada.


– Coaching transformacional.


– Life Coaching


- Neurociencia.


– PNL.


Y mi inteligencia emocional, que es algo muy difícil de demostrarte por aquí, pero que he practicado muchísimo de forma consciente a lo largo de mi vida. De hecho, algunos clientes me han dicho que soy como una cirujana emocional. Me parece una anécdota curiosa.

No obstante... ahora al leer esto puedes ser una de 2 tipos de personas:

Puede ser...

... De las personas que todavía creen que: la hipnosis clínica es ponerte un péndulo en la cara y hacerte dar palmas; el PNL es decirte palabras bonitas; y el coaching es sólo para deportistas.

Puede ser...

.. De las que creen en la ciencia. Y por tanto de las personas que creen en la validez de estas herramientas que están avaladas por toneladas de estudios clínicos conducidos por mentes como la de Bruce Lipton o Gerald Zaltman (Harvard)

Lo que puedo asegurarte es que cientos de mujeres han transformado su vida tras contactar conmigo

*+800 mujeres han transformado su vida tras contactar. Hay lista de espera.

Pero aquí no verás testimonios

Te explico por qué:

Conmigo vas a tener que abrirte si quieres ver un cambio rápido y duradero en tu vida, pero no te voy a exhibir como si fueras un premio. 

No te voy a pedir que me des un testimonio y que digas: “Mirosa la Maravillosa eres asombrosa”. En el sector en el que trabajo la discreción no solo es valorada, sino que es una seña de buen gusto y clase.


Nadie se tiene que enterar de quiénes son mis clientas.
Ni se tienen que enterar de con quién has hablado.

Eres tú quien tiene que compartir esa información. No yo.

Por lo que todo lo que hagamos, al igual que ha ocurrido con mis otros clientes, será 100% privado. Si necesitas ver testimonios para creer que lo que hago funciona… los tengo y lo entiendo. Pero prefiero que no trabajemos juntos.



En esta época podría pedirle testimonios a ChatGPT haciendo 2 clics o podría convencer a una amiga para que me regalara unas palabras.

Porque esas son las mujeres que de verdad querrán encauzar su vida y lo demostrarán con acciones. No con dudas, excusas o procrastinación.



Y porque sólo en la primera llamada de 30 minutos, (la llamada que yo llamo “de claridad”), notarás mi experiencia y el nivel de precisión emocional que aporto.



Y ahí ya no necesitarás opiniones. 



Sólo tu criterio.

*+800 mujeres han transformado su vida tras contactar. Hay lista de espera.

Y una cosa más que quizás quieras saber antes de pulsar el botón

Las mujeres que ayudo se sienten como a continuación.
Quizás tú te sientas igual que ellas en uno o varios puntos. Si es así, puedo ayudarte.  Si no, no soy tu mejor opción.

Te sientes incomprendida.
Sientes que nadie te entiende del todo.
Que tus amigas “no están en lo mismo”.
Que tu entorno cercano “no sabe lo que hay detrás de tu sonrisa”. Y muchas veces ni sabes cómo expresar lo que te pasa.

Entonces lo callas.

Lo entierras.

Y sigues con tu vida.

Hasta que un día…

Te encuentras aquí.

Vives en modo «energía masculina»:

Aprendiste que la única forma de sobrevivir o destacar era “masculinizándote”.
Controlando. Liderando. Cerrando tu corazón.

Te has convertido en una estratega, solucionadora y hacedora…
Pero has perdido contacto con tu feminidad, fluidez, sensualidad y vulnerabilidad.

Y eso te desconecta de tu esencia.

De tu cuerpo.

De tu placer.

Y lo sabes.

Te autodesprecias:

Aunque desde fuera pareces segura, muchas veces te sientes insuficiente o fuera de lugar.

Te exiges tanto… que ya no te reconoces.

Te criticas por todo.

No te permites fallar.

Ni descansar.

Ni sentir.

Además… temes que todo se venga abajo:
Temes que si te permites ser vulnerable, algo se rompa.

Que si sueltas el timón,…

…las olas te hundan.

Te has vuelto jefa de todo, pero esclava de tus estructuras internas.

Tu pasado dirige tu presente:
A lo mejor sientes un resentimiento antiguo. O cargas con una herida emocional (rechazo, abandono, humillación…) que arrastras desde hace años y que ahora sabotea continuamente tus relaciones, tu sexualidad y tu liderazgo.

La ansiedad ama tu compañía:
Vives en “Modo Supervivencia” constantemente, como si siempre tuvieras que estar haciendo más y más y más.

No logras relajarte del todo.Te sientes desconectada de los tuyos. Y ¿lo peor? has normalizado ese vacío.

Has reprimido tu rabia:

Te cabreas contigo misma por no poder “romper el patrón”.


- Por seguir atrayendo el mismo tipo de pareja.



– Por no disfrutar del dinero que tanto te cuesta ganar.



– Por no sentir orgullo real por lo que has construido.



– Y por tener que HACERLO TODO TÚ SOLA. Porque nadie te puede ayudar (y menos como tú lo haces ¿cierto?)

Estás paralizada en el amor:
Quizás te encuentras en una relación donde ya no te sientes viva. 



No sabes si quedarte o irte.



Te preguntas si el amor que sientes es real… o solo la costumbre. Si la pareja que tienes te acompaña… o si solo ocupa espacio.



Tienes miedo a equivocarte otra vez y elegir a un patán desde la carencia.



Pero también tienes miedo a seguir sin entregarte, sin ser amada con locura.

No quieres desperdiciar tu vida:

Tienes miedo a envejecer sin haber vivido.
A seguir en relaciones que no te hacen vibrar. A ser reconocida por algo que ya no representa lo que eres.

A morir arrepentida de no haberte atrevido a ser libre y a hacer lo que querías en los momentos en los que la razón te gana.

Y lo ocultas muy bien.

Porque si hay algo que no quieres es sentirte débil.

Si esto resuena contigo, en 90 días, puedo ayudarte a superar estas emociones paralizantes. Y en la llamada te contaré exactamente cómo.

*+800 mujeres han transformado su vida tras contactar. Hay lista de espera.

¿Y si esta fuera la conversación que cambie tu vida... de verdad?

¿Quieres empezar con tu cambio?

Agenda sin compromiso la primera llamada gratuita